Hace unos días fui a la playa a dar una vuelta, había llovido durante los últimos días. Por lo tanto la atmósfera estaba limpia, y cuando es así, los colores relucen, son brillantes. En el jardín, habían nacido las primeras camelias, hasta este año sólo habían florecido en primavera, aun quedan muchas por nacer y posiblemente aun tarden un par de meses en hacerlo. En el jardín de Eloisa había nacido una tímida rosa, así que di un paso furtivo para poder fotografiarla. El limonero estaba cuajado, pero aun la mayoría estaba verde.
La buganvilla, esta merece un apartado especial, mi madre sueña con una buganvilla cuajada de flores, pero por alguna razón su buganvilla se empeña en ser minimalista, se empeña en ser tímida y en querer únicamente enseñar algunas hojas y algunas flores. Ahora ha empezado a florecer esperemos que esta vez se cumplan sus sueños.

